Actualidad, Social Media

Entre una pequeña y una grande

Hace unos pocos días y en respuesta a la creación en Galicia de una asociación dedicada a esto que llaman la Social Media un twitero criticaba  lo que él denominaba minifundismo asociativo mientras otros le hacían la ola en el TL, por su aguda ocurrencia.

Por mi parte y en mi trayectoria profesional he sido profesional de una gran ONG (la mayor existente) y he colaborado y sido testigo de pequeñas iniciativas que lograron arraigo y adhesiones en unos años. En estos años de trayectoria en el tercer sector, una de las típicas preguntas que te hacen en la mayoría de los medios de comunicación es si el número de ONG y asociaciones no era mucha y si era bueno la proliferanción de estas iniciativas. Mi respuesta siempre es la misma, y seguirá siendo la misma: los movimiento sociales son positivos y sobre todo el asociacionismos ayuda a vertebrar nuestra comunidad. Y lo ejemplifico diciendo que viajando y saliendo del Padornelo y Piedrafita las comunidades autonómas más desarrolladas son las que poseen un sector asociativo más fuerte. Y no entendiendo por fuerte la presencia de las grandes majors (muy necesarias por otra parte) sino la estructuración en forma de asociaciones de las inquietudes e intereses de la sociedad. Y si ya salimos de nuestras fronteras, pateamos un poco Europa o vemos la realidad USA nos damos cuenta que las grandes entidades conviven en perfecta armonía con las pequeñas iniciativas. Y si centramos nuestra vista en países en vías de desarrollo, el asociacionismo nos da lecciones. En resumen el minifundismo es una visión de la vida  no mide el tamaño de una entidad.

Hace unas semanas en el blog The NTH Factor, se publicaba un interesante post titulado Turning the Tables: What Big Nonprofits Can Learn From Smaller Ones, en el que se muestran las relativas ventajas que tienen las pequeñas organizaciones frente a las grandes.

Estas ventajas fundamentalmente son las siguientes:

  1. Las pequeñas entidades conocen a sus donantes por el nombre no por la segmentación.
  2. Las comunicaciones de una pequeña entidad son “reales”, es decir no dependen de un call center, ni de un telemarketing.
  3. La capacidad de movilización y respuesta es más rápida. Sobre todo porque los estamentos son menores en número.
  4. Escriben sus cartas y emails. No son ni respuestas automáticas, ni cartas con firma de imprenta.

La coexistencia y convivencia entre estos dos tipos de entidades no sólo es necesaria sino que beneficiosa para ambas. Y que conste que a pesar de la foto y el post, soy madridista y celtista 🙂

Y ya por último, vamos a darle un impulso ya en marzo a #letrasenelsahara , ya falta poco!!!